Vende lo que haces
Tu mermelada, tus láminas, tus velas. Un mostrador tranquilo que recibe el pedido mientras tú sigues a lo tuyo.
Elige la que más te llame, o trae la tuya. Nada de esto pide experiencia.
Tu mermelada, tus láminas, tus velas. Un mostrador tranquilo que recibe el pedido mientras tú sigues a lo tuyo.
Un jueguecito de navegador para los peques, un concurso para la noche de juegos, un pasatiempo que lleva tu nombre.
Para el salón, el entrenador, el estudio. La gente elige un hueco y tú solo tienes que aparecer. Se acabó el ir y venir de llamadas.
Esa tarea aburrida que vuelve cada semana, la hoja de cálculo hecha un lío, el formulario que nadie traga. Resuelto sin hacer ruido.
Tus fotos, tus proyectos, tu historia, colocados de modo que de verdad hablen de ti.
A club page, a home for members, a place where your regulars gather and stay in the loop.
Un boletín con tu voz. Lo escribes una vez y llega a todos los buzones que te lo pidieron.
Ordena el buzón, pone al día los recibos, te da un aviso a tiempo. Las cosas pequeñas, hechas en segundo plano.
Una boda, una fiesta, una inauguración. Una página bonita con el dónde, el cuándo y el ahí estaré.
Un curso breve, un cuestionario, un recetario. Transmite eso que se te da bien, a tu manera.
Acércate un taburete y mírame por encima del hombro. Aquí siempre hay algo cociéndose. Suena un golpe, un zumbido, en algún rincón está naciendo algo. Te apuesto a que el gusanillo te entra antes de lo que crees.
Cuéntamelo como se lo contarías a un amigo. Empezamos por algo pequeño y lo vemos cobrar vida.